Viajes solidarios: la combinación perfecta para una experiencia en cuerpo y alma.

«Después de las grandes experiencias quedan inolvidables momentos»

«La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla»

— Gabriel García Marquez.

Se habla mucho de solidaridad, de ayudar a los demás, de vivir experiencias, de conocer otras culturas, lugares, de estar en paz contigo mismo, de desconectar, de parar. Todo esto unido en un solo viaje te permitirá disfrutar de una experiencia en cuerpo y alma.

Te voy a hablar hoy de una experiencia de un mes combinando historia, relax, aventura y voluntariado recorriendo Tailandia.

Disfrutar de recorrer Bangkok, y tener la satisfacción de prestar un servicio a la comunidad de dos semanas te llenará de momentos inolvidables.

Durante las dos primeras semanas recorrerás a tu aire la ciudad y podrás visitar pueblos y ciudades cercanas, alojándote en un resort o hotel en la misma ciudad. Dispones de muchas actividades para conocer el entorno y sus tradiciones: probar el tuk-tuk y la canoa; visitar bazares, antiguos bosques, recorrer el río en balsas de bambú, hacer senderismo hasta la cima de una cascada, tirolinas, kayac, snorkel, bucear viendo peces exóticos, tortugas marinas y corales, explorar el casco antiguo y algunos de sus templos y santuarios más famosos, aprender a cocinar platos tradicionales o disfrutar de un masaje tailandés.

Las últimas dos semanas del viaje las dedicarás a uno de los proyectos de voluntariado de la zona, alojándote en un hotel cercano a la zona. Puedes elegir entre varios de ellos en el momento de formalizarlo:

  • Voluntariado con niños: colaborar en proyectos de embellecimiento de una escuela local, pintar murales en sus aulas, organizar actividades y enseñar inglés a los niños tailandeses en una pequeña escuela local
  • Voluntariado en una comunidad: trabajar con la gente de un pueblo de montaña para mejorar su comunidad, construir caminos de acceso, así como ayudar a la construcción de un centro donde las familias pueden mostrar y vender sus artesanías a los turistas
  • Voluntariado verde: trabajar en una granja de arroz almorzando con miembros de la comunidad y aprendiendo sobre la conservación y cuidados de los elefantes.

Que no te de miedo, da el paso, haz que tu tiempo sirva para mejorar mejorar la calidad de vida de otros, para que sume al esfuerzo de muchos, para que las cosas cambien, porque…

“Solo una vida dedicada a los demás merece ser vivida” Einstein

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